Por: Montgomery Piedra Valencia laclase2.0@gmail.com ¿Será que la familia valora, reconoce y agradece el quehacer doméstico que hace la ‘mujer de la casa? ¿La sociedad es justa y garantiza una seguridad social equitativa e integral para la mujer trabadora? ¿El trabajo de la mujer se discrimina? Y, ¿qué hacemos usted y yo al respecto? En este orden de ideas se puede afirmar que a la mujer siempre se le han asignado y se le asignan labores que según dicen, son ‘propias de mujeres’: lavar ropa. Plancharla. Coserla. Hacer de comer. Asear la casa. Cuidar niños, o ¿quiénes en su casa tienen un empleado doméstico y no una empleada? O, ¿será que estos menesteres son tan sencillos, y somos tan considerados con nuestras mujeres, que se los dejamos a ellas? Ensayemos con los oficios de la mujer de la casa, que en definitiva o es su esposa o es su madre: recoja la ropa sucia y métala en la lavadora (los que tienen lavadora), y si no, lávela a mano. Extiéndala para que se seque. Barra y trapee.